El proceso

Cada piso presenta condiciones distintas según su desgaste, uso y nivel de exigencia operativa. Por eso trabajamos con un proceso progresivo que permite fortalecer la superficie, mejorar su terminación y extender su vida útil sin necesidad de reemplazos costosos.

Nuestro sistema combina densificación, pulido mecánico y protección superficial para lograr pisos más resistentes, uniformes y fáciles de mantener en entornos industriales, logísticos y comerciales de alto tránsito.

Etapa 1 Evaluación y preparación de la superficie

El proceso comienza con el análisis del estado del piso para detectar desgaste, porosidad, fisuras superficiales y acumulación de contaminantes. Esta etapa permite definir el tratamiento adecuado según el tipo de superficie y las condiciones de uso del espacio.

En pisos deteriorados o porosos, es común encontrar generación de polvo, pérdida de resistencia superficial y dificultades de limpieza.

Etapa 2 Densificación

Aplicamos un densificador que penetra en la superficie y reacciona químicamente con el hormigón, formando estructuras cristalinas más resistentes.

Este tratamiento ayuda a:

  • aumentar la dureza superficial,
  • reducir la porosidad,
  • minimizar desprendimiento de polvo,
  • y mejorar el comportamiento del piso frente al tránsito intensivo.

La densificación es una de las etapas más importantes para prolongar la vida útil de superficies industriales.

Etapa 3 Pulido mecánico

Mediante equipos especializados y abrasivos de distintas granulometrías, refinamos progresivamente la superficie hasta obtener un acabado más uniforme, resistente y visualmente limpio.

El pulido mecánico:

  • mejora la terminación del piso,
  • facilita la limpieza,
  • reduce irregularidades superficiales,
  • y aporta mayor reflectividad y presencia visual al espacio.

El nivel de brillo y terminación puede adaptarse según el uso operativo del área.

Etapa 4 Protección hidrorrepelente

Como etapa final, aplicamos un tratamiento protector que ayuda a reducir la absorción de líquidos y facilita el mantenimiento diario.

Esto permite:

  • mejorar la limpieza,
  • reducir manchas superficiales,
  • proteger la terminación lograda,
  • y optimizar el comportamiento del piso frente al uso continuo.

El resultado es una superficie más preparada para entornos industriales y comerciales de alta exigencia.

Resultado final

Superficies más resistentes, limpias y preparadas para uso intensivo.

El proceso completo permite recuperar pisos deteriorados y transformarlos en superficies funcionales, duraderas y visualmente renovadas, optimizadas para acompañar la operación diaria con menor mantenimiento y mejor imagen general.